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Viaje Machu Picchu, las ruinas de la magia

Santiago Perez alzo su bolso en inicio nuevamente su aventura por la vida..."La verdad que me alegra mucho que el post de mi viaje a Bolivia haya sido visto por tanta gente. Me parece importante que la gente conozca los países que tiene al lado y las culturas que estos tienen para compartir. Bolivia y Perú son dos países cuyas culturas son extremadamente ricas."

La gente despide un aire distinto al nuestro, y tenemos mucho que aprender de ellos. En este post les traigo una cultura milenaria. Mi viaje a un lugar mágico y único en el mundo. Las ruinas de Machu Picchu (para los que no saben, la palabra es PicCchu, y no Pichu, como se suele decir) fueron construídas alrededor del año 1450 D.C. Yo quiero mostrarles como fue mi viaje hasta allá y como son hoy en día, pero mi viaje no comienza en las ruinas, comienza acá, en Buenos Aires:

 

 

 


En el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, o como muchos lo conocen: Ezeiza. Primero vale decirles que el viaje que les voy a mostrar lo hice con mi viejo. Dos meses más tarde volví de mochilero a Machu Picchu, en un viaje que hice por Latino América, pero en los 8 meses que viajé, me robaron dos cámaras de fotos, y lamentablemente perdí casi todas las fotos de esa experiencia.



DISFRUTENLO




link: http://www.youtube.com/watch?v=ngmVepHooBA

Aterrizando en Cuzco





Yendo para Cuzco, a 3.400 m de altura. Hay mucha gente que confunde esta ciudad con Machu Picchu en sí. Cuzco, aparte de ser una ciudad, es un departamento dentro de Perú (una provincia), y las ruinas de Machu Picchu se encuentran dentro de este departamento. La ciudad de Cuzco se encuentra a unos 120 KM de las ruinas, por lo que no están una al lado de la otra. El pueblo que se encuentra al lado de las ruinas se llama Aguas Calientes, y sólamente se puede llegar en tren o caminando (por las vías, camino del Inca o la montaña).






Entrando al centro de la ciudad.






Llegando a la Plaza de Armas. En todas las ciudades de Perú, la plaza principal siempre tiene esta connotación. La Plaza de Armas de Cuzco es realmente hermosa. Tiene una catedral enorme y a 20 metros una iglesia imponente.



Acá está la Catedral de Cuzco. Dos meses después, cuando volví de mochilero, pasé año nuevo en esta increíble ciudad. Fue uno de los mejores años nuevos de mi vida. Miles de personas se juntan en la Plaza de Armas, tirando fuegos artificiales, chupando, bailando con la música alta. A las 12, todo el mundo empieza a correr alrededor de la plaza, tirando fuegos artificales por doquier. Es una fiesta gigantezca. Después toda la juventud se mete en los bares y boliches que rodean la plaza. Es alucinante.





Estas callecitas están por todo el lugar. Es una ciudad que muestra perfectamente el estilo colonial español. Aunque no todo es color de rosas. Hay lugares que están construídos por los españoles sobre construcciones todavía incaicas. Casas que quedan mitad y mitad en estilos. Esto te hace acordar a como los españoles amasijaron a los Incas y destruyeron su ciudad.





Segundo día en Cuzco. La plaza siempre te llama, por lo menos una vez al día tenés que ir. Pero hay que descansar, al otro día empezamos la travesía para las ruinas de Machu Picchu.





Un lindo restaurancito antes de empezar el primero de los cuatro días que lleva hacer el Camino del Inca





Última noche de piernas sanas jajajaja





Preparados para expedición





Día siguiente, tempranito, saliendo de Cuzco. Las vans te llevan hasta un lugar que se llama Ollantaytambo, donde hace una parada antes de llevarte a Chilca, un pueblo a cinco kilómetros del KM 82, donde comienza el Camino del Inca. Aguas Calientes se encuentra en el KM 110. Cuando fui de mochilero, a la vuelta caminé esos 28 KM por las vías de tren. Nunca me dolió tanto el cuerpo como cuando terminé esa caminata






Algunos lugares arqueológicos fuera de la ciudad de Cuzco





Y después de pasar por estos lindos lugares, llegar a Ollantaytambo, a Chilca, y al KM 82. Empezamos el Camino del Inca





DIA 1, EMPEZANDO LA TRAVESIA





 

Este es el recorrido
1º Día: 10 KM
2º Día: 12 Km
3º Día: 11 KM
4º Día: 9 KM






Este es el grupo con el que hicimos los 4 días de caminata. Los muchachos de arriba, de origen peruano, eran los que llevaban todo lo que se relacionaba al campamento. Es obligatorio, cuando se va al Camino del Inca, ir con un guía licenciado. A todos los grupos se les asignan estos muchachos "cargadores", ya que habría que estar altamente entrenado para realizar esta travesía con mucho peso, y la mayoría de los turistas de todas partes del mundo que hacen este camino no lo están






Los días de caminatas son 4. El primer día de caminata es uno de los más livianos, aunque esto no implica que no sea duro. Casi todo el camino es una leve subida, a veces más pronunciada, a veces menos. La caminata empieza al mediodía en el KM 82, y termina a la noche en Wayllabamba (ver Mapa), el primer lugar de acampado. Ahí se come y se duerme, después de un día entero caminando no se desea hacer mucho más












Estas son algunas de las muchas ruinas incaicas que se ven a lo largo del camino. Atrás a la derecha, la línea que se ve que va de derecha a izquierda, es la vía de tren que va a Aguas Calientes





DIA 2, EL DIA MAS DURO





El día 2 comienza acá

Ya podrán imaginar porque es el peor día, el mapa lo muestra. Luego de acampar, y pasar una linda noche abundada de estrellas, al otro día nos esperaban 12 KM enteros de subida empinada, con pequeños escalones que se separaban dos o tres pasos el uno del otro (no hay cosa más cansadora). Para colmo, todo esto empezaba a los 3600 metros, y la cima estaba a 4600. El aire no era una cualidad abundante





El escenario comenzó a cambiar. El pasto era más espeso y selvático que cuando empezamos el camino. Escondido en la montaña, con un zoom digital llegamos a capturar a este lindo venadito hummm que rico.





Subiendo. El muchacho que va adelante mío es uno de los que cargaban los campamentos. Era increíble ver la cantidad de peso que llevaban sin cansarse. Era realmente envidiable, considerando el estado de cansancio en el que me encontraba.






A la mitad de la foto a la derecha se puede ver el camino. Había gente que se encontraba allí abajo, trabajando para hacer paso a paso. En mi caso, a 4500 metros de altura, necesitaba parar aproximadamente cada siete u ocho pasos (dos o tres escalones). Cuando llegabas a la cima, había aproximadamente un grupo de 50 personas que habían llegado, y aplaudían a cada persona nueva que llegaba cansada y sin aire. Cuando llegué, entre el cansancio y demás, no me percaté que a 4600 metros de altura el sol pega más fuerte. Cuatro horas después, cuando llegamos al segundo campamento, luego de una bajada escalonada agotadora, me agarró fiebre y descompostura. Me sentía tan mal que a la mañana siguiente no podía seguir, pero el guía me dijo: estamos a mitad de camino, es imposible volver, y no te podés quedar acá solo. No te queda otra que seguir.





Bajando desde los 4600 metros al campamento.





DIA 3, LA ESCALERA MAS LARGA DE MI VIDA






Esta era mi imagen después de dos horas de subida en el 3º día. Tenía aproximadamente 39º de fiebre. A duras penas podía caminar y tenía que parar a descansar seguido por la falta de aire.





Subida del 3º día.





Pero finalmente la subida terminó. Lo malo era que me esperaba una escalera de 8 kilómetros en bajada. Mis rodillas se pusieron los cascos, y empezamos a bajar.










Cada tanto veíamos estas estructuras increíbles. A veces a lo lejos.





A veces de adentro





Y finalmente el día 3 terminó, después de bajar la escalera más larga que jamás recorrí. Al otro día, finalmente, llegaríamos a Machu Picchu, pero la fiebre no cedía, y esa noche fue difícil dormirme. Al día siguiente había que levantarse a las 5 AM para llegar a La Puerta del Sol con el despuntar del alba.





DIA 4, LA PUERTA DEL SOL






La puerta del sol es un lugar en altura, aproximadamente a una hora y media de las ruinas de Machu Picchu, donde las ruinas se ven en una vista alucinante desde lejos. Es una de las mejores cosas de hacer el Camino del Inca. Así amaneció el día. Con llovizna, y una niebla que no te dejaba ver más allá de diez metros. Obviamente, con esta niebla no ibamos a ver las ruinas ni de casualidad cuando llegásemos a La Puerta del Sol.





Húmedad por doquier.





Y obviamente, las ruinas no se veían desde La Puerta del Sol. Allá atrás, donde está esa pared blanca, al fondo, debía verse Machu Picchu. Fue muy decepcionante, después de caminar 4 días, encontrarse con esto. Los guías eligieron mal la hora. Nos quedamos una hora esperando, pero las nubes se remplazaban una con otra. Dos horas después las nubes desaparecieron, pero ya habíamos seguido camino.





Al seguir camino, a veces tratábamos de capturar las ruinas, pero era difícil con las nubes.





Ese camino serpenteante es el camino por el que suben los buses desde Aguas Calientes hasta Machu Picchu. Ahí viene la gente que va hasta el pueblo en tren. Después de días de caminata intensa, dos días de fiebre que me hacía volar por la selva y pensar que no podía llegar más. Lo habíamos logrado, estabamos casi al lado, llegando a las ruinas, las ruinas de Machu Picchu.






DIA 4, MACHU PICCHU







Pocas veces me emocioné tanto como cuando vi las ruinas. Después de todo el esfuerzo, era un premio que valía totalmente la pena todo lo que había hecho. A la hora que llegamos, llegaban los buses de la gente que venía en el tren, con los gorritos, anteojos, las bermudas, medias altas y los buzos colgados en la cadera. En ese momento me di cuenta que ellos nunca iban a disfrutarlo tanto como yo, como todos los que hicimos el Camino del Inca. Eso me enseñó a que las cosas que uno logra, son más lindas cuando uno sabe que trabajó por lograrlas.










El grupete en las ruinas




















El río y las vías al lado





Con el guía










De no creer





FAIL

























Fue alucinante ver este lugar, estar dentro de él, sentirlo, tocarlo, verlo con mis propios ojos. Es uno de los lugares mas impresionantes que vi en mi vida. Tiene una energía diferente al resto. Ojalá todos pudieran conocerlo. Es algo que vale la pena como pocas cosas.






Esta fue la última comida con el grupo antes de separarnos. Fue una separación triste, luego de pasar 90 horas con todos ellos. Y como todo, esta experiencia también terminó, y fue hora de volver a casa.





La vuelta a Cuzco. En ese momento no sabía que la volvería a ver 2 meses más tarde.





El avión de vuelta a casa. Eso, aunque no lo crean, no es el sol, sino la luna.





Mi llegada a Buenos Aires. El día de la vuelta volví sólo, fue un día particular... era mi cumpleaños.


Dos meses más tarde volví a Perú de mochilero y lo recorrí por dos meses y medio enteros, de punta a punta. Lamentablemente, como ya dije antes, me robaron las cámaras que tenían las fotos de esta experiencia, pero es un país completamente alucinante. Volvería mil veces más, seguramente lo haré, pero definitivamente, por arriba de todo lo que ahí, lo mejor de todo fue, por lejos, Machu Picchu.

 

 

Creditos:  macondito

 

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